Contáctanos

(+ 57) 312 462 25 27

Correo Electrónico

info@lilianagutierrez.com

El derecho penal colombiano se analiza desde la Universidad de Würzburg

En el corazón de la dogmática penal europea, la ciudad de Würzburg, Alemania, sirvió recientemente de escenario para un debate crucial sobre el futuro de la justicia en nuestra región. Bajo el marco del III Workshop de la Sociedad Internacional Germano Latinoamericana de Ciencias Penales (SIGLA-CP), celebrado en julio de 2024, se gestó una obra que trasciende la mera compilación académica para convertirse en una radiografía urgente de nuestros sistemas judiciales: el libro Desafíos actuales del Derecho penal y la Política criminal en Alemania y Latinoamérica.

Dentro de esta monumental obra, destaca un análisis valiente y técnicamente riguroso que pone el dedo en la llaga de una de las problemáticas más sensibles del sistema acusatorio colombiano: la valoración probatoria en los delitos sexuales contra menores. El capítulo titulado «Desmoronamiento y Norte de la Entrevista Forense en ‘Actos sexuales con menor de Catorce Años’: Un Análisis desde la Legislación Colombiana», cuya autoría corresponde a nuestra directora, la Dra. Luisa Liliana Gutiérrez Herrera, no es solo un artículo jurídico; es una alerta temprana sobre una crisis silenciosa que amenaza los cimientos del debido proceso.

El texto invita al lector a mirar más allá de la indignación moral que provocan estos delitos para examinar el trabajo investigativo del proceso penal. La autora desentraña cómo la entrevista forense, diseñada legislativamente (Leyes 906 de 2004 y 1652 de 2013) como una herramienta científica de alta precisión, ha sufrido un evidente “desmoronamiento” en la práctica cotidiana de los estrados judiciales. Lo que debería ser un procedimiento limpio, realizado por expertos en psicología del testimonio para obtener un relato sin contaminación alguna, se confunde rutinariamente con la entrevista judicial o las labores de policía judicial, generando un híbrido peligroso que carece de control epistémico.

La lectura de este ensayo resulta obligatoria para jueces, fiscales y defensores porque expone con claridad meridiana el peligro de esta confusión conceptual. Cuando un funcionario sin la experticia forense adecuada —a menudo investigadores del CTI sin especialización en psicología del testimonio— interroga a un <Niño, Niña o Adolescente, no solo corre el riesgo de revictimizarlo, sino de implantar recuerdos o sesgar el relato mediante preguntas sugestivas. El problema jurídico surge cuando este relato viciado ingresa al juicio oral bajo la figura de prueba de referencia. El análisis demuestra cómo la jurisprudencia, en su afán de protección (principio pro infans), ha flexibilizado los estándares de corroboración periférica, permitiendo que condenas severas se edifiquen sobre castillos de naipe: testimonios no confrontados y peritajes sin rigor científico real.

Uno de los puntos más impactantes que el lector encontrará en el documento es el análisis estadístico del sistema penitenciario (INPEC), que revela una anomalía alarmante: la prevalencia desproporcionada de reclusos por el delito de “actos sexuales con menor de 14 años” (más del 46% de la población reclusa por delitos sexuales para el año de publicación). Este dato sugiere la existencia de una política criminal que, ante la dificultad probatoria de la clandestinidad del delito, ha optado por la vía rápida de la reducción de garantías, acercándose peligrosamente a un Derecho Penal de Autor donde la etiqueta del delito y la alarma social pesan más que la prueba científica del hecho.

Sin embargo, el escrito no se queda en la crítica; propone un “Norte”. La obra es un llamado vehemente a la profesionalización, a la distinción clara de roles entre el investigador policial y el perito psicólogo, y al retorno a la racionalidad probatoria exigida por el artículo 381 del Código de Procedimiento Penal.

Leer este libro, y en especial el capítulo de Gutiérrez Herrera, es adentrarse en la discusión fundamental sobre qué tipo de justicia queremos: una que condena para calmar el clamor mediático a través de un populismo punitivo, o una que condena porque ha logrado probar la verdad más allá de toda duda razonable. Desde Würzburg para Colombia, este análisis se erige como un faro necesario para navegar las tormentas del sistema penal contemporáneo.

Enlace al libro digital completo: Desafíos actuales del Derecho penal y la Política criminal (El ensayo de la doctora Gutiérrez Herrera comienza en la página 347).

Compartir