Bogotá. En un evento sin precedentes para la justicia colombiana, la comunidad jurídica celebra la fundación del «Colegio de Abogados Penalistas de Colombia». Esta institución surge como un baluarte para la protección de las garantías procesales y el fortalecimiento del gremio en todo el país. Durante la histórica Asamblea Constitutiva, celebrada en el Centro de Convenciones de la Universidad Católica de Bogotá, los miembros fundadores eligieron a la Dra. Luisa Liliana Gutiérrez Herrera como tesorera y miembro de la Junta Directiva Nacional, consolidando su liderazgo en la estructura administrativa y estratégica de la organización.
La creación de esta agremiación responde a la necesidad de salvaguardar el ejercicio del derecho penal frente a las crecientes presiones del sistema. El doctor Francisco Bernate Ochoa asume la presidencia de la institución con el firme propósito de representar los intereses del gremio. Asimismo, el reconocido jurista Dr. Iván Cancino desempeña un papel como presidente de junta constitutiva de la agremiación, y líder del colegio, aportando su vasta experiencia en el litigio de alto impacto para guiar los primeros pasos de esta entidad que hoy ya cuenta con cientos de profesionales inscritos.
La doctora Luisa Liliana Gutiérrez Herrera, socia fundadora, aporta su rigor técnico y una visión ética inquebrantable a la tesorería de la junta directiva. Su elección refleja la confianza de sus colegas en su capacidad de gestión financiera y su compromiso con la descentralización del colegio. Esta nueva estructura directiva trabaja arduamente para que los abogados penalistas encuentren un respaldo académico y gremial sólido, promoviendo la excelencia educativa y el respeto por el debido proceso en todas las instancias judiciales.
El nacimiento del colegio no solo representa una victoria gremial, sino un avance hacia la modernización de la defensa técnica en el sistema acusatorio. La institución liderada por los doctores Bernate Ochoa , Cancino Gonzáles y Gutiérrez Herrera prioriza la capacitación continua y la intervención en debates legislativos que afecten la libertad ciudadana, el litigio y la política criminal. Mediante esta unión de fuerzas, los penalistas colombianos cuentan ahora con una voz unificada que exige condiciones dignas para el ejercicio profesional y un trato respetuoso por parte de los operadores judiciales.
La gestión de la Dra., Gutiérrez en la tesorería garantiza la transparencia en los recursos destinados a la expansión del colegio hacia las seccionales regionales. Este esfuerzo busca democratizar el acceso a la colegiatura, permitiendo que abogados de todos los departamentos participen en la construcción de una justicia más equitativa. Con la fundación de este colegio, Colombia se alinea con los estándares internacionales de agremiación jurídica, fortaleciendo el bloque de constitucionalidad a través de una defensa técnica profesional, valiente y altamente especializada.
Ver más en: Ámbito Jurídico, Nace el Colegio de Abogados Penalistas de Colombia, Bogotá, Legis, 2019.


